Eran las 5:09 de la mañana cuando me desperté, un minuto antes de que sonara la alarma, sabia que no era un día cualquiera, hoy empezaba mi ultimo año escolar, me sentía muy emocionada y ansiosa por llegar al colegio, ver nuevamente a mis profesores y mis amigas, y mas aun, por inaugurar por fin las chaquetas. Al llegar al colegio me recibieron con la alegría característica del espíritu salesiano, era la celebración del día de don Bosco, por tanto el colegio como todos los años, estaba de fiesta, todos se veían felices, tanto que era inevitable no contagiarse de esa felicidad.
Al encontrarme con mis amigas, empezamos a contar todo lo que habíamos hecho durante las vacaciones, con quien compartimos en navidad y año nuevo, los lugares que visitamos y entre otras cosas novedosas, luego de reírnos un rato, nos notificaron que debíamos dirigirnos a la capilla, entramos con buena actitud y disposición para festejar la eucaristía por don Bosco, mantuvimos presencia plena y disfrutamos cantando, al finalizar, nos dieron la orden de salir solo el grado once, ya que debíamos organizarnos para realizar nuestra presentación, al salir del colegio, nos trasladamos al bus, todas nos colocamos las chaquetas y nos subimos a este.
cuando el bus empezó a entrar a la institución, todas teníamos una sensación de nervios, queríamos que todo nos saliera impecable. Después de habernos bajado todas del bus, nos formamos para realizar una coreografía que habíamos planeado días antes, pero por fallas técnicas, no fue lo que esperamos, nunca nos coordinamos, unas bailaron antes y la gran mayoría después. Para finalizar, nos tomaron la foto a todo el grupo y en medio de todo nuestro festejo, nos reímos bastante de nuestro "baile" y de las caídas que tuvo la mascota, fue un día bastante jubiloso, y quedamos satisfechas y orgullosas por todo lo que hicimos.